La Transpirenaica, toda una experiencia para tus sentidos

La Transpirenaica, toda una experiencia para tus sentidos

Es curioso cómo a veces nos empeñamos en recorrer el mundo hasta sus confines más inhóspitos cuando apenas conocemos bien nuestro propio país.

Así es como me sentí al irme a vivir a Aragón con mi pareja. Nos habíamos conocido en Barcelona y después de mucho insistir consiguió convencerme de ir a probar suerte a su tierra.

A decir verdad, nunca había estado en Aragón, y si le añadimos que soy de Santander, la verdad es que tiene tela que no lo conociera.

A mi favor diré que, al haber conocido a tantos aragoneses por mi novio, hasta hablaba con algo de acento maño, incluso en el trabajo empezó a correr el bulo de que era de Zaragoza.

Así que era una cántabra de pura cepa que no había pisado en su vida Aragón con más acento maño que la virgen del pilar.

Mi novio era un adicto a la montaña, siempre que podía se escapaba para hacer senderismo, escalada o bici. A mí también me gustaba mucho el deporte en plena naturaleza así que siempre que podía le acompañaba.

Creo que, en realidad, él siempre tuvo bastante claro que quería volver y convertir su afición en su modo de vida. Cuando me lo propuso me encantó que quisiera compartir un proyecto así conmigo y no pude negarme. Los dos teníamos mucho espíritu emprendedor y nada que perder así que al final me lancé.

Tenía mis miedos, al fin y al cabo, nunca es fácil salir de tu zona de confort, de ese entorno seguro y controlado en el que ya te manejas a la perfección para adentrarte en lo desconocido.

Emprender en la Montaña, Aventura Pirineos

Mi novio siempre me hablaba de la Transpirenaica, al parecer es una experiencia única en la que recorres los pirineos en 30 días de punta a punta, una ruta para admirar paisajes de alta montaña y perderte en uno de los paisajes de montaña más impresionantes de nuestro país.

Quería que hiciéramos la ruta y enseñarme la zona en la que quería montar su negocio de deportes de aventura, el pirineo aragonés.

No podía tener mejor guía para mi primera visita al Pirineo Aragonés, desde los valles occidentales que colindan con Navarra hasta la comarca La Ribagorza y sus altas cumbres, junto a la frontera con Cataluña.

Al que se le considera la Meca de la Alta Montaña descansando en sus altas cumbres, algunas de las más altas del Pirineo. Es una zona de un encanto mágico que conservan las tradiciones y arquitectura popular de sus pueblos.

Uno de los sitios que más me gustaron fue Jaca, situada en el Valle de Aragón, un entorno natural de gran belleza y llena de historia. Historia que se siente en sus calles, en su arte y en la arquitectura de esta ciudad medieval que conserva una majestuosa catedral. De hecho, la catedral de Jaca es una de las primeras catedrales románicas de España.

Mi viaje a Aragón me dio una nueva perspectiva, entendí lo mucho que hay por conocer sin necesidad de tener que irse muy lejos, y me sentí afortunada de valorarlo.

Al principio, adaptarme a una vida tan diferente me costó, y sacar adelante nuestro negocio de deportes de aventura no fue cosa fácil. De hecho, fue fundamental contar con la ayuda de Trámites Fáciles Santander, un despacho de abogados que conocía por mi padre con una larga experiencia prestando servicios de asesoramiento jurídico en distintas materias.

Entre sus servicios cuentan con asesoramiento para autónomos, gracias a su ayuda recibimos un par de subvenciones que fueron claves para seguir adelante.

A veces me paro a pensar lo diferente que hubiera sido todo de no conocer Aragón, aunque al escucharme hablar mezclando de acento maño mis palabras con este divertido acento, me doy cuenta de que siempre he sido un poco aragonesa, solo que todavía no lo sabía.