A Ordesa y Monte Perdido con todos los sentidos

A Ordesa y Monte Perdido con todos los sentidos

Hace unos días, acudí con mi marido al centro GAES de Castellón para que lo examinasen, ya que llevamos un tiempo en casa en que notábamos que no oía bien. Cuando ya estaba la comida preparada, por ejemplo, lo llamábamos para que viniese a la mesa pero él nunca aparecía. Varias veces le preguntamos si es que no nos oía, y por fin nos dimos cuenta de que no se trataba de que estuviese en otro cuarto o gritásemos poco, sino de que no escuchaba nada. Así, decidimos ir a GAES y, para celebrar que por así decirlo mi marido tenía todos los sentidos de nuevo a pleno rendimiento, decidimos visitar un parque natural que a él siempre le había hecho muchísima ilusión: Ordesa y Monte Perdido, en Aragón.

Este parque nacional de Ordesa y Monte Perdido está ubicado, como decíamos, en Aragón, concretamente en el Pirineo oscense, íntegramente en la comarca del Sobrarbe. Se reparte entre los términos municipales de Bielsa, Fanlo, Puértolas, Tella-Sin, Torla-Ordesa y Broto. Nosotros fuimos parte de los alrededor de los 600.000 visitantes que recibe al año, más de medio millón de personas que disfrutan de sus vistas y sus hermosos paisajes naturales.

Este parque nacional es el segundo más antiguo de España y el que más de Aragón, tras ser declarado el 16 de agosto de 1918 por primera vez con el nombre de valle de Ordesa, y ya el 13 de julio de 1982, ampliado con el nombre actual. Posteriormente también ha sido calificado como reserva de la biosfera, zona de especial protección para las aves y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Cuatro  valles  y  un  macizo  montañoso  central son los que  conforman  este  espacio  natural  de  dilatada  historia.  La perdiz nival, el quebrantahuesos o la endémica rana pirenaica son algunos de los representantes vivos de un parque nacional propio de las montañas con rocas  de origen sedimentario, calizas principalmente. Algunos  lugares  de  alta  montaña  son  muy  emblemáticos,  como  en  el  caso  de  la  Brecha  de  Rolando, puerta  natural  a  2.800  metros  de  altitud  que  abre  las  fronteras  con  el  Parque  Nacional  de  los  Pirineos  en Francia. Nieve, glaciares, bosques de hayas y abetos, cascadas en el fondo de los valles y desiertos de altura componen estos paisajes. Escenarios de montaña que son el destino de miles de excursionistas y montañeros que siguen el camino emprendido hace dos siglos por los primeros pirineístas, en el respeto hacia la naturaleza a través de su conocimiento.

Ir siempre tomando precauciones

Eso sí, cuando vayamos a Ordesa y Monte Perdido, o cualquier paraje de este tipo, debemos ser muy prudentes como visitantes, más incluso si nuestro nivel o nuestra condición física para hacer rutas por ellos no es muy elevado o profesional. En estos sitios siempre corremos el riesgo de sufrir aludes, de perdernos si no estamos familiarizados o de sufrir cualquier tipo de contratiempo como torceduras de tobillo, caídas, etc. Por eso siempre es importante ir con alguien que conozca el terreno o no extralimitarnos en nuestras rutas.

Asimismo, es conveniente ir siempre equipado con comida, bebida, chubasqueros para la lluvia, linternas por si se nos hace de noche, un teléfono con la batería llena o baterías supletorias por si necesitamos llamar para pedir ayuda, algún pico o bastón para ayudarnos a caminar, y demás herramientas que sean útiles según nuestro nivel.

Por otro lado, es conveniente también que tengamos una guía con todos los horarios de los transportes hacia el Parque Natural, ya que de ellos dependerá que no nos quedemos tirados allí. Además, es importante no esperar siempre al último autobús para volver, ya que puede que haya alguna aglomeración de turistas y no entremos todos en el mismo vehículo. Los alojamientos también son muy importantes en este sentido y debemos reservar antes de ir.